Entorno

 

Nanclares de la Oca / Langraiz Oka

 

      Langraiz Oka aúna una belleza diseminada por los pueblos que la forman. Naturaleza que se recrea en el Jardín Botánico de Santa Catalina con más de 1.000 especies que pueblan las antiguas ruinas del monasterio que le da nombre, y que también brota en el acuífero de Subijana, un inmenso embalse subterráneo con un caudal medio de 440 litros por segundo de aguas transparentes.

 

      La historia revive en el yacimiento arqueológico "Iruña-Veleia" ubicado junto a la principal vía terrestre del norte peninsular (Astorga-Burdeos) y que llegó a ser el principal centro de consumo del País Vasco en la época romana, o la importante torre de calcinación de más de 15 metros que en 2011 fue incorporada al inventario general del patrimonio cultural vasco con la categoría de monumento y en la actualidad está siendo restaurada por la Escuela Micaela Portilla. Ésta se suma a la multitud de molinos, vestigios del pasado fabril de la zona. Las casas torre también abundan por el municipio junto a iglesias y parroquias de belleza contenida en pequeñas porciones.   

En las proximidades del núcleo urbano se encuentran tres recias torres utilizadas en las guerras carlistas: la de Vayagüen, de planta cuadrangular construida en sillar y esquinas achaflanadas; la de El Encinal y Almoreta, también de planta rectangualr y ambas con terraza almenada. En las afueras de de Nanclares de la Oca se sitúa el colegio de los Hermanos Menesianos, un edificio que se utilizó como balneario en el siglo XIX, conocido como el balneario de Bolen.

 

      La Sierra de Badaia, que cobija a uno de los bosques de encinas más extensos de la cordillera cantábrica, es la guardiana de Iruña de Oca. Una forma de conocer el municipio es realizar la señalizada "Ruta Verde", de unos doce kilómetros, que recorre las tres torres carlistas, el antiguo balneario de Bolen, el yacimiento arqueológico de Iruña-Veleia y el Jardín Botánico de Santa Catalina con paneles informativos a lo largo del camino.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sierras de Badaia y Arrato

 

       La Sierra de Badaia presenta una poca habitual orientación N-S, frente a la mayoría de los macizoa y sierras vascas que presentan orientación E-W, la orientación del eje de plegamiento pirenaico. Su máxima elevación es la cumbre de Oteros (1.038 m), en la que antiguamente hubo un castillo. Badaia está situada al noroeste de Vitoria. Junto con otras sierras que llegan hasta los montes Obarenes en Burgos, dispone de uno de los bosques de encinas más extensos de la cordillera Cantrábrica.

 

       Presenta una variación vegetal directamente relacionada con la altitud (efecto Cliserie), pasando de las encinas, que pueblan las zonas más bajaz o seleadas, a los robles y hayas, en las zonas más elevadas y sombrías. También abunda el pino silvestre en la ladera oeste, así como la pradera de montaña en la parte superior.

 

       Las principales especies animales son el corzo, el jabalí, la paloma torcaz y la perdiz. El ganado es equibo y vacuno.

 

      La sierrra de Badaia en su mayor parte se halla cubierta por un denso bosque mediterráneo bien poblado con encinas y madroños, favorecido por la destacada orientación de su ladera. No obstante, la sierra ofrece un paisaje notablemente distinto desde el valle de Koartango, al ofrecer un corte rocoso en regular balconada durante algunos kilómetros.

 

      Entre la sierra de Badaia y el monte Gorbea y haciendo de lazo de unión, se encuentra la sierra de Arrato. Esta sierra formada por colinas de mediana altitud hace de muga entre Zuia y los pueblos cercanos a Foronda. Su cumbre más alta es el monte Armikelo con 886 metros.

 

       Ambas sierras, de similares altitudes y tipo de vegetación, ofrecen unas excelentes características para la práctica de la bici de montaña. En los últimos años, diferentes aficionados a la BTT han contribuido al manteniemiento de la sierra limpiando sendas y haciendo así una escelente red de caminos y senderos para disfrutar con la bicicleta de montaña. Debido a la vegetación existente, es una zona perfecta para rodar en cualquier época del año ya que no se crea prácticamente barro y los desniveles son asumibles para cualquier biker medianamente preparado.


 

 

 

 

 

 

 

 

Jardín Botánico de Santa Catalina

 

      Se trata de un espacio de recreación, conservación y encuentro con la naturaleza, ejemplar en buenas prácticas de iluminación y con una importante actividad. Construido en el siglo XIII, el jardín Botánico de Santa Catalina se encuentra en la localidad alavesa de Trespuentes, perteneciente al municipio de Iruña de Oca.

 

      Con una larga historia en la que ha pasado de manos feudales a la iglesia e incluso ejército, hoy sus ruinas están formadas por lo que antaño fue un palacio, convento e iglesia, que sirve de espacio dedicado a la protección de diferentes especies florales, a la realización de diversas acciones educativas y a la divulgación de la astronomía.

 

      Para éste último onjetivo, el cual le ha permitido certificarse como el primer Parque Estelar Starlight, en el Jardín se organizan distintas actividades, orientadas a la concienciación de la protección del cielo. Asimismo, los criterios de iluminación en el entorno siguen los preceptos establecidos por la Fundación Starlight para garantizar la eficiencia energética y reducir al máximo la contaminación lumínica.

 

      Además, se están instalando señales de índole astronómica, siguiendo el modelo de los miradores de la isla de La Palma y cuentan con profesionales preparados para la organización de talleres, charlas ..., relacionados con el cielo.

 

      Esta oferta se complementa con otras que tienen que ver con la identificación de aves, plantas medicinales, el conocimiento de la labor desarrollada por las abejas en la producción de miel e incluso cursos de Tai-Chi.

 

      Aunque está relativamente próximo a núcleos urbanos, su sertificación como Parque Estelar Starlight no es incompatible, ya que cuenta con las condiciones necesarias para poder realizar actividades de observación y educativas, ligadas a la difusión de la astronomía.

 

      En este sentido, además de observaciones astronómicas, charlas divulgativas y talleres para escolares, se pretende organizar conciertos bajo las estrellas, sesiones de planetario Full Dom 360º y visitas guiadas durante la noche. Igualmente, se va a crear un mirador del firmamento, habilitando una zona de los 32.500 metros cuatrados que ocupa el jardín, para la instalación de telescopios y material astronómico que ayude en las actividades que se planteen.